PROGRAMA ENSEÑAR A RESPETAR- APRENDER A COMPORTARSE (ERAC)
Introducción
El programa ERAC, Enseñar a Respetar- Aprender a Comportarse, es un programa diseñado y sistematizado para aplicar en contextos escolares. Está pensado para ser aplicado en los centros escolares. Es un programa que como dice su nombre tiene como objetivo enseñar a respetar y aprender a comportarse, se basa en las diferentes propuestas teóricas y prácticas que diversos autores, desde diferentes perspectivas han trabajado e investigado el tema de la violencia escolar y la disciplina escolar.
El programa se centra en la Disciplina Escolar. Su objetivo es programar la disciplina en el contexto escolar. Se fundamenta y justifica en la necesidad de organizar la convivencia escolar de la misma manera que se organiza la convivencia social, estableciendo unas reglas o
normas de comportamientos y conductas para los centros escolares.
Los centros escolares tienen su propio reglamento de centro, en el que establecen las normas que rigen el centro y detallan con más o menos precisión algunas conductas y comportamientos que rigen en ese centro escolar, y el tipo de sanciones que se aplicarán cuando no se cumplan las normas del Reglamento del Centro Escolar.
La propuesta del programa ERAC, es enseñar a respetar para que los alumnos aprendan a comportarse correctamente en la escuela y por supuesto fuera de la escuela. Está centrado en el comportamiento que deben tener los alumnos en cualquier centro escolar, no en un centro determinado.
Por lo tanto es un programa general, parte de las normas básicas de convivencia y respeto y secuencia el comportamiento que deben aprender los alumnos por edades o capacidades de aprendizaje y por contextos específicos: aula, patio, biblioteca, comedor, pasillos, baños, etc.
Las conductas y los comportamientos son diferentes si estamos en el recreo que si estamos en clase, si vamos al baño, al comedor
o al despacho del tutor o del director.
El Programa ERAC propone las normas básicas de convivencia y disciplina que deben enseñarse en un contexto escolar.
Y puesto que estamos en un contexto escolar, en un contexto de formación educativa, primero enseñamos las normas, ayudamos a aprenderlas y exigimos que se cumplan. El incumplimiento de las normas escolares, al igual que sucede en la sociedad, lleva implícito unas consecuencias y unas sanciones. En el caso de las normas escolares, las consecuencias y las sanciones están determinadas por la edad de desarrollo de los alumnos y por la gravedad e intencionalidad de la falta.
Partimos de la idea de que la disciplina es un instrumento educativo y un objetivo educativo y su objetivo en la escuela, en la educación, debe ser enseñar a respetar y a comportarse, no es solamente un conjunto de normas que detallamos y leemos o explicamos a los alumnos y esperamos que se cumplan.
Es un código de cómo comportarse en la escuela y en los distintos espacios que hay en el colegio. Hay que enseñarlo y ayudar a que los alumnos lo aprendan.
La disciplina es un código de conducta y la disciplina escolar es un código de conducta para los centros escolares. Un código de conducta que hay que programar al igual que se programa la lectura, la escritura, las matemáticas, etc., depende de la etapa educativa, y de los ciclos que la componen. Un código de conducta que primero enseñamos y luego exigimos a los alumnos, como cualquier otro aprendizaje escolar. Hay que enseñar a estar en silencio absoluto en momentos determinados, hay que enseñar a utilizar el lenguaje formal en situaciones determinadas y hay que enseñar el trato y el respeto hacia el otro compañero, docente o adulto. Al igual que enseñamos los otros aprendizajes instrumentales.
Por supuesto que la familia debe enseñar a comportarse, pero la escuela debe tener un código detallado de cómo comportarse, al igual que tráfico tiene un código para circular por las vías públicas, y la familia debe ayudar a que los niños conozcan ese código de circulación por la vía pública y lo cumplan, exactamente igual con las normas de convivencia de los centros escolares.
Los centros escolares deben proponer un código de conducta para ese contexto y darlo a conocer a todos los participantes, entre ellos la familia para que les apoye y colabore en la enseñanza de esas normas escolares.
El Programa ERAC es una propuesta general, un código general de conducta para la escuela, que puede flexibilizarse y adecuarse a cada tipo de centro escolar según las necesidades de cada centro.
El Programa ERAC se ha elaborado en consonancia con los derechos humanos y en consecuencia con los derechos de los niños y alumnos (queda implícito el de los adultos y profesores puesto que el código es para enseñar a respetar en el contexto escolar).
El Programa ERAC se ha dividido en etapas siguiendo las etapas escolares:
-
ERAC para Infantil
- ERAC para Primaria
- ERAC para la ESO
En cada etapa escolar se propone un código de conducta según las habilidades o capacidades que tienen los niños en desarrollo, unas consecuencias y unas sanciones que también están determinadas por el desarrollo evolutivo de los niños o las capacidades en desarrollo. De la misma manera que exigimos un tipo de letra, o un tipo de sumas o restas a los 9 años y otro tipo de letra o grafismo a los 3 años o a los 12 años.
Las conductas o habilidades de comportamiento a desarrollar las hemos agrupado en tres categorías:
Normas de conductas correctas:
1.- Respeto y ayuda al otro
2.- Conductas apropiadas por contextos específicos: aula, pasillos, baño, patio ...
3.- Modales en la escuela
En cada categoría se describe el código de conducta por etapas, las consecuencias y las sanciones.
Conductas incorrectas y sancionables
1.- Violencia física – psíquica
2.- Enfrentamientos
3.- Conductas disruptivas, inapropiadas según contextos
Consecuencias y Sanciones en función de la conducta y la edad de desarrollo:
Tipo de falta:
1.- Muy grave
2.- Grave
3.- Leve
En síntesis estas son las categorías que desarrolla el programa de forma específica y breve con la intención de organizar un código de disciplina escolar como objetivo educativo.
Es un código de conducta, con consecuencias y sanciones escolares. Es un código breve que recoge los aspectos básicos de la conducta adecuada para la convivencia escolar y está secuenciado por etapas, edad de desarrollo y gravedad e intencionalidad del comportamiento.
Por ejemplo, cuando establecemos el código de conductas apropiadas para el aula y señalamos la conducta correcta y las incorrectas, las agrupamos bajo una misma palabra:
Conducta correcta: Silencio
- Silencio, se especifica los momentos de silencio absoluto o parcial en el aula
Conducta incorrecta: Ruido
- Ruido, se especifica que en el aula es siempre incorrecto y se especifican todos los ruidos posibles: mover la silla, golpear con el lapicero la mesa, respirar muy fuerte para que nos oigan… etc, se dan ejemplos que conocen y cualquier otra consideración de ruido queda bajo la decisión del profesor del aula, no de los alumnos.
Por supuesto ya hemos dicho que bajo la directriz de los derechos del alumno- y del
niño-
De esta manera el Programa de Disciplina ERAC es breve, conciso y corto, al igual que las consecuencias y sanciones, son pocas y se distribuyen por conductas generales, la mayoría de las consecuencias y sanciones están diseñadas para reorganizar el comportamiento, para enseñar a comportarse, a excepción de las faltas muy graves en alumnos ya de finales de escolarización obligatoria que están legisladas y deben aplicarse en función de la ley.
El programa se complementa con una serie de actividades generales y específicas para facilitar la incorporación o interiorización de normas cívicas y escolares.