EJERCICIOS DE MOTILIDAD OCULAR DE 3 A
6 MESES
Recordemos que una de las señales más potentes en el ser
humano para interactuar socialmente es la mirada (ver apartado de estimulación
social de 0 a 18 meses): Mirar a la persona, desviar la mirada, cerrar los
ojos, girar la cabeza para no mirar, etc. Son las señales básicas de los bebés,
especialmente cuando aún no hay lenguaje. Para que esto suceda el niño debe
movilizar la motricidad ocular, voluntaria e involuntaria. Al estimular al niño
la motilidad ocular favorecemos la motricidad primitiva o básica que le
permitirá o ayudará a expresar sus emociones.
A estas edades podemos entrenarle en ejercitar la vista de
cerca y de lejos, la acomodación visual a la distancia es un buen ejercicio
para la musculatura y motilidad de los ojos. A partir de los 3 meses la
acomodación visual es parecida o igual a la del adulto. Y cerca de los 6 meses
la agudeza visual es cercana a la del adulto aunque le queda aún desarrollarla
y perfeccionarla.
Esta edad de desarrollo es un momento importante ya que el
bebé busca visualmente los objetos y los explora, no de los objetos o parte del
cuerpo, que más le gusta explorar, son sus manos. Se las pone delante de sus
ojos, las mira, las abre, las cierra, las acerca, las aleja. Los niños que
tienen una visión defectuosa o son ciegos, son estimulados con materiales
específicos para que logren mover las manos en la línea media del cuerpo. Si en
los niños con visión normal, la visión es el estímulo para mover las manos en
esa posición, y a la vez las manos estimulan el movimiento ocular, en los niños
con trastornos visuales se les estimula con otros materiales para que pueda
percibir la línea media de su cuerpo y coordinar las manos. Intentando así
prevenir un desfase motor por problemas visuales.
- Sentamos al bebé en su silla, con poca elevación, casi
tumbado, y a unos 50 centímetros de su vista le ponemos un juguete, un poco más
lejos ponemos otro juguete. Observamos si mira un juguete y luego otro. Le
dejamos que mire y cogemos el juguete que está más cerca de su vista y lo
ponemos detrás del otro, o sea cambiamos la situación espacial de los juguetes,
el que estaba más cerca ahora es el que está más lejos.
- El mismo ejercicio anterior pero con tres juguetes, uno
cerca, otro lejos y uno en medio.
- Parecido a los ejercicios anteriores, ponemos dos juguetes
a una distancia de unos 60 ó 70 centímetros, pero juntos, de tal manera que el
bebé al mirar tenga que hacer movimientos horizontales con los ojos
- El mismo ejercicio anterior pero aumentando un poco la
distancia entre los dos juguetes, que hemos puesto uno al lado de otro.
- Elegimos tres juguetes y los ponemos en el campo visual
del bebé en forma de triángulo, con la intención de que los mire y tenga que
hacer movimientos de acomodación muscular para ver los tres objetos.
Si el bebé no los mira, le podemos ayudar moviendo uno de
los juguetes, por ejemplo, el que está a la derecha. Levantamos el juguete y lo
dejamos otra vez en el suelo. Después hacemos lo mismo con el juguete que está
más lejos, en el ángulo de arriba que forma el triángulo visual, y hacemos lo
mismo con el juguete de la izquierda.
- Le acercamos un juguete y esperamos que lo coja con las
manos, y lo acerque a sus ojos para mirarlo. Simplemente observamos si lo hace,
si no lo hace se lo acercamos con sus manos a los ojos para que lo mire.
- El mismo ejercicio anterior cambiando de juguetes y
alternando juguetes con sonido y juguetes sin sonido.
- Presentamos al bebé fichas con dibujos que estimulen la
motricidad ocular. Observamos si el bebé fija la vista en el punto del centro y
si después desplaza la vista a los puntos que están situados arriba de la
ficha.
En el apartado de material pueden verse las fichas de
reeduca.com
- Presentamos al bebé las fichas de fijación visual. En el
apartado de material pueden ver las fichas de fijación visual.
- Nos sentamos delante del bebé y hacemos movimientos con la
cara para que intente seguirlos con la mirada: Bajamos la cabeza, despacio,
luego la subimos, después la movemos de lado a lado. Observamos si el bebé
sigue el movimiento con sus ojos.
- Hacemos el mismo ejercicio anterior pero con un juguete y
observamos si sigue el movimiento del juguete.
- Hacemos botar delante del niño una pelota de pim-pom, la
tiramos suave y observamos si sigue el movimiento de la pelota.
- Atamos un juguete a un hilo y lo situamos a unos 15
centímetros del bebé encima de la mesa, tiramos suavemente del hilo , hacia
nosotros, y miramos si el bebé observa como se aleja de su vista.